En esta nota del blog de Bikleta exploramos cómo el cicloturismo se convirtió en una de las formas de viaje con mayor crecimiento en el mundo y cuáles son cinco rutas icónicas para vivir la experiencia al máximo.Si antes las vacaciones eran sinónimo de descanso absoluto, hoy cada vez más personas eligen moverse.

El turismo activo crece año tras año, impulsado por una combinación potente: bienestar físico, conexión con la naturaleza y conciencia ambiental.

En Europa, el turismo deportivo genera miles de millones de euros anuales. En Alemania, más de 37 millones de personas viajaron con su bicicleta en 2024. Y a nivel global, casi el 70% de los viajeros prioriza opciones más sostenibles.

El cicloturismo no es solo una aventura: es una forma de recorrer el mundo reduciendo la huella de carbono y viviendo cada kilómetro con intensidad.

¿Por qué el cicloturismo está creciendo tanto?

El auge del cicloturismo responde a varios factores:

Búsqueda de experiencias auténticas.

Interés por el turismo sustentable.

Mayor infraestructura ciclista en muchos países.

Necesidad de viajes activos y conscientes.

Además, estudios académicos muestran que reemplazar viajes en automóvil por bicicleta puede reducir significativamente las emisiones anuales de CO₂.Viajar pedaleando implica tiempo, esfuerzo y planificación.

Pero también significa descubrir un destino a otro ritmo, con una perspectiva mucho más cercana y real.

Cinco destinos ideales para hacer cicloturismo

1. Alpes suizos, Suiza: montaña, desafío y paisajes épicos

Suiza es sinónimo de infraestructura ciclista de calidad.

La red de rutas permite atravesar algunos de los paisajes alpinos más impactantes del planeta.

Entre los ascensos más emblemáticos se encuentran:

Paso de Furka

Paso de San Gotardo

Paso de Nufenen

Grosse Scheidegg

El cicloturismo en los Alpes combina subidas exigentes con pueblos pintorescos al pie de montañas nevadas. Es un destino ideal para ciclistas con experiencia que buscan desnivel y vistas inolvidables.


2. Friuli-Venecia Julia, Italia: entre el Adriático y el Giro d’Italia

En el noreste italiano, esta región combina mar, montaña y ciudades históricas.

Muchas de sus rutas formaron parte del Giro d’Italia, lo que la convierte en un escenario mítico para quienes aman el ciclismo.

Entre los recorridos más populares destacan:

Circuito Alpe Adria

Forni di Sopra a Lignano Sabbiadoro

Región de Carnia

Udine y sus alrededores

Aquí el cicloturismo permite alternar tramos llanos junto al Adriático con sectores de montaña para ciclistas más experimentados.

3. Ring Road, Islandia: 1.300 kilómetros alrededor del fuego y el hielo

La Ruta 1 de Islandia rodea toda la isla en más de 1.300 kilómetros.

Recorrerla completa en bicicleta puede llevar entre dos y tres semanas, dependiendo del ritmo y del clima —especialmente del viento, protagonista habitual del paisaje islandés—.

Entre sus imperdibles:

Cascadas Seljalandsfoss y Skógafos

Playa negra de Reynisfjara

Parque Nacional Skaftafell

Zona volcánica de Mývatn

El cicloturismo en Islandia es una experiencia inmersiva: naturaleza extrema, glaciares, volcanes y paisajes casi irreales.

4. Monte Fuji, Japón: tradición y naturaleza en equilibrio

Con sus 3.776 metros, el Monte Fuji es el ícono natural de Japón y un destino fascinante para el cicloturismo.El circuito más popular recorre los cinco lagos que rodean la montaña:

Kawaguchi

Yamanaka

Saiko

Motos

uShoji

Es un trayecto ideal para ciclistas intermedios, que combina naturaleza, templos, bosques y vistas privilegiadas del volcán.Las mejores épocas para pedalear son primavera (cerezos en flor) y otoño, cuando el clima es más estable.

5. Circuito Chico, Bariloche, Argentina: montaña y lago en estado puro

En la Patagonia argentina, el Circuito Chico es una de las rutas más elegidas para hacer cicloturismo.Con poco más de 25 kilómetros, ofrece vistas constantes al lago Nahuel Huapi y a la cordillera.

Paradas clásicas del recorrido:

Hotel Llao Llao

Puerto Pañuelo

Bahía López

Colonia Suiza

Es importante tener en cuenta que no es una ciclovía exclusiva, sino una ruta compartida con vehículos.

El premio final suele ser gastronómico: cervecerías artesanales o el tradicional curanto patagónico para recuperar energía.

Cicloturismo y sustentabilidad: viajar con menor impacto

Más allá del desafío físico, el cicloturismo representa una forma concreta de reducir el impacto ambiental del transporte turístico.

Viajar en bicicleta:

Disminuye emisiones.

Reduce congestión.

Fomenta economías locales.

Promueve bienestar físico y mental.

El turismo del futuro no solo busca paisajes, busca coherencia.

El mundo se recorre mejor a pedal

El cicloturismo no es simplemente sumar kilómetros. Es cambiar la forma en que entendemos el viaje. No se trata de llegar rápido. Se trata de llegar consciente.

Desde los Alpes hasta Bariloche, cada destino demuestra que la bicicleta no es solo un medio de transporte: es una herramienta para explorar el mundo con otra perspectiva.

En Bikleta creemos que cada salida cuenta. Y que viajar pedaleando es una de las formas más potentes de conectar con el planeta.  ¿Te animás a que tu próximo viaje sea sobre dos ruedas?