Durante años se repitió el mismo mito: “si usas una e-bike, no haces ejercicio”. Pero hoy, con estudios científicos y datos de usuarios reales, ese prejuicio se derrumba.


Las bicicletas eléctricas no solo te hacen mover el cuerpo, sino que en muchos casos te acercan a niveles de esfuerzo muy similares a los de una bicicleta tradicional.En esta nota de Bikleta te contamos qué tan buen ejercicio es realmente pedalear una e-bike, qué dicen los estudios y por qué están cambiando la manera en que nos movemos por la ciudad.

¿Es ejercicio pedalear en una e-bike? Sí, y del bueno

Por normativa (en Europa, Chile y la mayoría de los países), una e-bike:

No supera los 250 W de potencia.

Solo asiste el pedaleo bajo los 25 km/h.

No puede usar acelerador: si tú no pedaleas, la bici no avanza.

Es decir: la e-bike no pedalea por ti, solo acompaña tu esfuerzo.


Ese pequeño impulso hace que más personas se animen a pedalear más lejos y más seguido… pero el ejercicio sigue ahí.

40 km en e-bike = 90 minutos de running moderado

Un estudio reciente del fabricante Cowboy, basado en datos reales de usuarios (promedios anónimos obtenidos desde su app), mostró que:

Los usuarios realizan 40,5 km semanales en promedio.

Ese recorrido equivale a 650 calorías quemadas, similar a 90 minutos de running a intensidad moderada.

Y más interesante aún: Después de un mes, las diferencias entre un usuario de e-bike y uno de bici tradicional en VO2 máx., presión arterial, composición corporal y potencia fueron menores al 2%.

Eso significa que el cuerpo trabaja casi igual que en una bici convencional.

Lo confirma la ciencia: estudios independientes hablan de los mismos beneficios

Este no es un caso aislado. Investigaciones previas —incluyendo una de la Universidad Brigham Young (BYU) publicada en Journal of Medical Internet Research— concluyen que:

Los ciclistas en e-bike alcanzan intensidades de ejercicio moderadas a vigorosas.

La frecuencia cardíaca promedio durante recorridos en e-bike fue incluso un 94% de la frecuencia alcanzada con una MTB convencional.

La diferencia en esfuerzo no es tan alta como la gente cree.Otra investigación de la Transportation Research Interdisciplinary Perspectives encontró que los usuarios de e-bike:

Pedalean más kilómetros semanales, usan menos el auto, reemplazando viajes cortos por pedaladas asistidas, tienen niveles de actividad física mayores que antes de adoptar una e-bike.

¿Conclusión general? La e-bike no te hace hacer menos ejercicio. Te hace hacer MÁS ejercicio del que harías si no la tuvieras.

El impacto social: menos autos, menos contaminación, más movimiento

Las e-bikes han explotado en ciudades del mundo porque logran algo increíble:

Reemplazan viajes en auto y moto.

Reducen emisiones y tráfico.

Ayudan a que personas sedentarias vuelvan a moverse sin sufrir.

Permiten llegar al trabajo sin llegar completamente empapado de sudor, pero igual sumando actividad física real.

Para miles de personas, la e-bike no es solo una bici: es su puerta de entrada a una vida más activa.

Entonces, ¿las e-bikes son trampa? No. Son una herramienta para moverte más

Hay viajes que harías en una bici normal y viajes que simplemente no harías.
La asistencia elimina esa barrera psicológica.

El resultado: Más constancia, más kilómetros, más horas de movimiento, más salud.

Y si al final del mes terminaste acumulando más recorridos… ¿no es eso justamente hacer más ejercicio?

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