El Índice Copenhagenize 2025 volvió a poner al ciclismo en el centro de la conversación sobre movilidad urbana. En su última edición, el ranking evaluó 100 ciudades de 44 países, midiendo qué tan preparadas están para que la bicicleta sea un medio de transporte seguro, cómodo y accesible para todas las personas.
Lejos de ser solo una lista, el índice funciona como un termómetro global del compromiso real de las ciudades con la movilidad activa y sustentable.
¿Qué es el Índice Copenhagenize?
El Índice Copenhagenize se publica desde 2011 y es impulsado por EIT Urban Mobility. Su objetivo es ofrecer un marco basado en evidencia que permita comparar el avance del ciclismo urbano a nivel mundial, apoyar el intercambio de buenas prácticas y orientar políticas públicas.
El enfoque no se limita a la infraestructura: analiza si las decisiones políticas realmente se traducen en un uso cotidiano de la bicicleta.
Cómo se construye el ranking
La evaluación se basa en 13 indicadores, organizados en tres grandes pilares:
Infraestructura segura y conectada
Ciclovías protegidas, continuidad de la red, calidad del diseño y seguridad vial.
Uso y alcance
Qué tan integrada está la bicicleta en la vida diaria de las personas y cuánto se utiliza realmente.
Políticas y apoyo
Financiamiento, institucionalidad, cultura ciclista y respaldo político a largo plazo.
Los resultados de 2025 muestran un patrón claro: el ciclismo avanza en las agendas urbanas, pero en muchas ciudades todavía existe una brecha entre las ambiciones declaradas y la implementación real.
El Top 5 de las ciudades más bike-friendly del mundo
1. Utrecht
La gran líder del ranking 2025. Compacta, ordenada y pensada a escala humana, Utrecht demuestra qué pasa cuando el ciclismo es una prioridad real: casi un tercio de todos los viajes diarios se realizan en bicicleta.
2. Copenhague
Un referente histórico que sigue subiendo la vara. Hoy cuenta con la mayor densidad de infraestructura ciclista del mundo, con 52 km de ciclovías protegidas cada 100 km de calzada.
3. Gante
La ciudad mejor posicionada de Bélgica. Desde los años 90 viene transformando calles orientadas al auto en espacios seguros para ciclistas de todas las edades.
4. Ámsterdam
Pionera del urbanismo ciclista. Actualmente se enfoca en mejorar la experiencia del usuario frente a nuevos desafíos como las bicicletas eléctricas, la congestión y el turismo.
5. París
Uno de los casos más llamativos de transformación reciente: en cinco años duplicó su cuota modal ciclista, pasando del 5% al 11%, gracias a un fuerte respaldo político.
¿Y Latinoamérica cómo viene en el ranking?
Aunque ninguna ciudad latinoamericana aparece en el Top 30, la región muestra avances sostenidos y una presencia cada vez más relevante dentro del Índice Copenhagenize.
Ciudades como Bogotá, Santiago, Buenos Aires y Ciudad de México suelen destacarse dentro del ranking por sus políticas públicas, expansión de ciclovías y programas de movilidad activa.
En particular:
Bogotá continúa siendo un referente regional por su red de ciclovías, las ciclovías recreativas dominicales y su enfoque en el uso cotidiano de la bicicleta.
Santiago ha avanzado en infraestructura y participación modal, integrando la bici al sistema de transporte urbano.
Buenos Aires mantiene una de las redes de ciclovías más extensas de la región y un uso consolidado como transporte diario.
Ciudad de México destaca por la combinación de infraestructura, sistemas públicos de bicicletas y campañas de movilidad sustentable.
El desafío para Latinoamérica no está solo en construir más kilómetros de ciclovías, sino en mejorar la calidad, la continuidad y la seguridad, y en lograr que el ciclismo se integre de forma estructural a la planificación urbana.
Qué nos deja el Índice Copenhagenize 2025
Las ciudades mejor posicionadas comparten una misma lógica: visión política clara, diseño urbano de calidad y uso cotidiano real. En estos lugares, la bicicleta dejó de ser una opción alternativa para convertirse en una norma social, válida durante todo el año y para todos los perfiles de usuarios.
Para las ciudades latinoamericanas, el camino está marcado: invertir de forma consistente, diseñar pensando en las personas y entender que pedalear no es solo moverse, sino construir ciudades más humanas, seguras y sostenibles.
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