Santiago está en medio del cambio de infraestructura ciclista más grande de su historia. Si andas en bici en la ciudad, o si estás pensando en empezar, lo que viene en los próximos años transforma la ecuación por completo. Más rutas, mejor conectadas, y diseñadas para que pedalear deje de ser una apuesta.

El plan maestro que quiere hacer de Santiago la ciudad más pedaleable de Latinoamérica

El Gobierno Regional Metropolitano aprobó un Plan Maestro de Ciclovías que busca diseñar 820 kilómetros de rutas de alto estándar, conectando 34 comunas del Gran Santiago. La inversión inicial para la etapa de diseño supera los $8.995 millones, y se proyecta que los primeros tramos comiencen a construirse en 2025, con la red completa proyectada para 2035.

El gobernador Claudio Orrego lo planteó con claridad: la meta es consagrar a Santiago como la ciudad más pedaleable de Latinoamérica. No es solo una promesa política. Es un proyecto con financiamiento aprobado, diseño en marcha y plazos definidos.

Qué rutas están proyectadas

La nueva red contempla tres tipos de rutas: metropolitanas (420 km), intercomunales (220 km) y comunales (180 km), priorizando sectores con mayor déficit de infraestructura ciclista.

Las rutas más grandes

La ciclovía Radial será la más extensa, con 68,72 kilómetros que conectarán 16 comunas del Gran Santiago, entre ellas Cerrillos, Maipú, Conchalí, La Cisterna, Recoleta, Providencia y Ñuñoa. La segunda más importante es la Diagonal San Bernardo – La Dehesa, con 59,6 kilómetros que unirán San Bernardo con Lo Barnechea, pasando por El Bosque, La Pintana, La Reina y Las Condes

Lo que ya existe como base

La Región Metropolitana ya cuenta con 779 kilómetros de ciclovías, con 719 kilómetros adicionales en etapa de planificación y otros 355 kilómetros en diseño activo.

El Plan Maestro no parte de cero: se construye sobre una red existente que se va a ampliar y conectar.A nivel ciudadano, iniciativas como CicloRecreoVía y Calles Abiertas habilitan más de 40 km de vías principales para uso exclusivo de ciclistas y peatones todos los domingos y festivos, entre las 9:00 y las 14:00 horas.

Por qué esto importa más allá de la infraestructura

Más ciclovías no solo significa rutas más seguras. Significa que el ciclismo urbano deja de ser una actividad de nicho para convertirse en una opción real de movilidad para una mayor parte de la población.

Según datos del Ministerio de Transportes, más del 20% de los desplazamientos diarios en las principales ciudades chilenas ya se realizan en bicicleta, y el 53,3% de los hogares chilenos cuenta con al menos una. La infraestructura tiene que alcanzar a esa realidad. El Plan Maestro es, en parte, una respuesta a eso.

Lo que cambia para quien ya pedalea hoy

Más opciones de ruta

Con rutas nuevas que conectan comunas antes desconectadas, los trayectos que hoy exigen improvisar van a tener opciones más claras. Eso reduce el tiempo de desplazamiento y, sobre todo, la exposición a tráfico mixto.

Mejor intermodalidad

Uno de los puntos que resaltan los planificadores es la intermodalidad: la posibilidad de combinar bicicleta con metro o bus para cubrir viajes más largos, especialmente hacia la periferia urbana. Las nuevas rutas están diseñadas pensando en esa integración.

Más ciclistas en las calles

Hay una lógica documentada: a más infraestructura, más personas se animan a pedalear. La experiencia en otros países muestra que al ver más ciclovías, más gente se motiva a usar la bici, incluso en sectores donde antes no había infraestructura.

Explorar las rutas que ya existen

Mientras las nuevas ciclovías se diseñan y construyen, Santiago ya tiene recorridos interesantes para quienes quieren salir a pedalear. El problema no siempre es la falta de rutas: a veces es no saber cuáles existen ni por dónde van.

Bikleta tiene dentro de la app un módulo para explorar rutas y parques ciclistas, con información sobre recorridos disponibles en distintas comunas.

Es una forma práctica de descubrir opciones sin tener que buscar en varias fuentes o improvisar en el mapa. Y si quieres sumar a otros para recorrer esas rutas, la app también permite crear salidas grupales o unirse a las que organiza la comunidad, con grupos de chat que se generan automáticamente por cada evento.

Pedalear solo tiene su encanto, pero descubrir una ruta nueva en grupo cambia bastante la experiencia.

Más infraestructura, más bicicletas: también más razones para protegerlas

El crecimiento del ciclismo urbano trae consigo una consecuencia inevitable: el robo de bicicletas también aumenta cuando hay más demanda. Con más personas usando la bici como transporte cotidiano, el valor de estos vehículos en el mercado informal sube.

Registrar la bicicleta antes de que pase algo —con número de serie, fotos y documentación— es el paso más básico que la mayoría deja para después.

Herramientas como el registro digital de Bikleta permiten tener esa información siempre disponible, lista para activar un reporte si es necesario.