La bicicleta sigue ganando espacio en Santiago. Mientras el debate sobre la prioridad de las ciclovías continúa a nivel nacional, la Gobernación Regional Metropolitana presentó un ambicioso Plan Maestro de Ciclovías que contempla la construcción de 820 kilómetros de nueva infraestructura para conectar las 34 comunas de la región.

La iniciativa busca complementar la red existente y superar los 1.000 kilómetros de conectividad ciclista en la capital, generando trayectos más seguros, directos y accesibles para quienes eligen moverse sobre dos ruedas.

Una ciudad cada vez más ciclista

El crecimiento del uso de la bicicleta en Santiago ha sido sostenido durante los últimos años. Según los datos citados por la Gobernación Metropolitana, los viajes en bicicleta pasaron de representar un 4% en 2012 a un 7,8% en 2024, alcanzando cerca de 1,5 millones de viajes.

Este aumento refleja una tendencia cada vez más evidente: miles de personas utilizan la bicicleta no solo para hacer deporte o recrearse, sino también como un medio de transporte cotidiano.

Más seguridad y mejor conexión

El proyecto contempla una red jerarquizada de ciclovías metropolitanas, intercomunales y comunales, permitiendo conectar barrios, centros de trabajo, estaciones de transporte público y espacios de recreación.

Además de los kilómetros proyectados, la iniciativa incorpora elementos como bicibox, estacionamientos para bicicletas, puntos de reparación, sensores de conteo y mejoras en accesibilidad universal.

Lo que significa para quienes pedalean

Más infraestructura ciclista no solo implica nuevas rutas. También significa mayor seguridad, menos interrupciones en los recorridos y más personas animándose a usar la bicicleta para sus desplazamientos diarios.

Las ciudades que invierten en movilidad activa suelen experimentar beneficios asociados a la reducción de emisiones, la mejora de la salud pública y una mayor calidad de vida para sus habitantes.

El desafío de seguir pedaleando hacia adelante

Aunque varios proyectos aún deben avanzar en sus etapas de ejecución, la proyección de 820 nuevos kilómetros representa una de las apuestas más importantes por la movilidad ciclista en la historia reciente de Santiago.

Para la comunidad ciclista, la noticia es una señal positiva: cada nueva ciclovía significa más oportunidades para moverse de forma segura, sostenible y conectada. Y mientras la ciudad sigue transformándose, la bicicleta continúa demostrando que ya no es una alternativa. Es parte fundamental del futuro de la movilidad urbana.

Más infraestructura ciclista no solo implica nuevas rutas. También significa mayor seguridad, menos interrupciones en los recorridos y más personas animándose a usar la bicicleta para sus desplazamientos diarios.

Las ciudades que invierten en movilidad activa suelen experimentar beneficios asociados a la reducción de emisiones, la mejora de la salud pública y una mayor calidad de vida para sus habitantes.

Más infraestructura ciclista no solo implica nuevas rutas. También significa mayor seguridad, menos interrupciones en los recorridos y más personas animándose a usar la bicicleta para sus desplazamientos diarios.

Más infraestructura ciclista no solo implica nuevas rutas. También significa mayor seguridad, menos interrupciones en los recorridos y más personas animándose a usar la bicicleta para sus desplazamientos diarios.

Las ciudades que invierten en movilidad activa suelen experimentar beneficios asociados a la reducción de emisiones, la mejora de la salud pública y una mayor calidad de vida para sus habitantes.zLas ciudades que invierten en movilidad activa suelen experimentar beneficios asociados a la reducción de emisiones, la mejora de la salud pública y una mayor calidad de vida para sus habitant